martes, 24 de marzo de 2009

TRATAMIENTO DEL ASMA


Debemos considerar cuatro puntos básicos en el tratamiento del Asma:

a) La educación: el paciente debe conocer su enfermedad, sus características, el grado de intensidad de la misma, qué provoca sus crisis, y cómo prevenirlas y comenzar a tratarlas, aún antes de consultar a su médico.

b) El control ambiental: en el Asma alérgico (lo son la mayoría), es de suma importancia que el paciente evite el contacto con las sustancias a las que es alérgico, y con los irritantes de las vías aéreas, en especial el tabaco. La importancia del Control Ambiental nos obliga a dedicarle al mismo un cuadernillo de FUNDALER.

C) La inmunoterapia (vacunas): de suma utilidad en el Asma alérgico, ya que permiten disminuir específicamente la sensibilidad alérgica de los pacientes. Las vacunas por vía subcutánea han demostrado su efectividad en numerosos trabajos científicos. Disminuyen después de un tiempo las crisis y el consumo de medicamentos, pero no son un calmante del espasmo bronquial; incluso debe evitarse su aplicación durante una crisis. En los últimos años se han logrado vacunas más puras, más potentes y de acción prolongada, lo que las hace más efectivas y permite su aplicación más espaciada. Para evitar riesgos debe indicarlas el alergólogo y aplicarlas con un control estricto del mismo.

d) El tratamiento farmacológico, que debido a los modernos medicamentos es cada vez más efectivo.
Según el Consenso Internacional para el Tratamiento del Asma, para que éste sea exitoso debe cumplir con los siguientes requisitos:
-Mantener el control de los síntomas.
-Evitar las crisis.
-Mantener el funcionamiento pulmonar dentro de los límites normales, en lo posible.
-Mantener una calidad de vida normal, permitiendo un buen descanso y la práctica de ejercicios y deportes.
-No producir efectos adversos.
-Prevenir complicaciones del Asma.
-Prevenir la mortalidad por Asma.

En todas las enfermedades alérgicas y también en el Asma debemos diferenciar el tratamiento preventivo de la crisis y el tratamiento de la crisis.

Medicamentos preventivos: son aquellos que se toman en forma continuada y con los que se busca evitar la aparición de crisis de asma. Son más efectivos en los niños. Unos que no tienen acción broncodilatadora, es decir son preventivos puros: Cromoglicato Disódico, Ketotifeno, Oxatomida y Nedocromil sódico.

Otros con acción broncodilatadora, pero que también suele usárselas como preventivos:

Metilxantina=Teofilina, a la que se la ha descripto recientemente una acción antiinflamatoria a bajas dosis. La Teofilina, tanto por vía oral como inyectable endovenosa debe administrarse en la dosis útil para cada paciente, que puede variar según el peso, dieta, edad, y distintas afecciones, por lo que suele ser necesario dosar sus niveles en sangre para determinar la dosis que se necesita en cada caso.

Los Beta2-estimulantes : Salbutamol, Fenoterol, Terbutalina, Clembuterol, Tulobuterol,
Procaterol, y el Salmeterol de acción prolongada, y que al igual que la Teofilina es de elección en el Asma nocturna.

Los Anticolinérgicos (Bromuro de Ipratropio), tiene una menor acción broncodilatadora que los Beta2, pero son de utilidad cuando el Asma está asociado a una bronquitis crónica o a una fibrosis pulmonar.

En nuestro país existen asociaciones de estos medicamentos, que potencian la acción de los mismos y que en algunos pacientes pueden ser de suma utilidad: Ipratropio-Fenoterol, Cromoglicato-Salbutamol, Salbutamol-Beclometasona.
Estos medicamentos se administran en aerosol , con la ventaja de actuar directamente sobre el bronquio, absorbiéndose muy poco y actuando en forma más rápida que por vía oral. También existen inhaladores de polvo seco, que no utilizan gas y son más fáciles de usar que los aerosoles habituales.
Las nebulizaciones son útiles en los niños y en el tratamiento de las crisis, pero tienen la desventaja de no permitir conocer exactamente la dosis de medicación que se inhala.

Los aerosoles pueden ser usados recién a partir de los 5 ó 6 años y requieren un APRENDIZAJE dela técnica correcta. En un estudio reciente se observó que el 80% de los asmáticos lo usaban incorrectamente. La técnica correcta es la siguiente:

1- Sacar la tapa y sacudir el inhalador, colocándolo hacia arriba.
2- Colocar la cabeza levemente hacia atrás y expulsar el aire lentamente.
3- Colocar el inhalador, en una de las siguientes posiciones:
a) Boca abierta y el inhalador de 2 a 5 cm. de la boca.
b) Usando un espaciador.
c) Cerrando los labios alrededor de la boquilla.
4- Presionar el inhalador para que libere la medicación, en el momento en que comienza la
inhalación.
5- La inspiración debe ser lenta y profunda.
6- Retener la inspiración durante unos 10 segundos para permitir que la mediación llegue a
los pulmones.
7- En caso de estar indicado un segundo disparo, esperar 1 minuto para permitir que el segun-
do disparo llegue mejor a los pulmones.

En niños menores (desde los 6 meses), en ancianos y en aquellos que no coordinen adecuadamente la inspiración con el disparo del aerosol, o cuando el mismo les hace toser, es de suma utilidad el uso de los Espaciadores. La manera correcta de usarlos es la siguiente:
1- Correcta colocación del aerosol presurizado en el espaciador.
2- Sacudir el inhalador antes de usarlo.
3- Colocar correctamente el espaciador en la boca, cerrando los labios alrededor de la boquilla. En los niños pequeños usar el espaciador con mascarilla.
4- Exhalación adecuada antes de hacer el disparo.
5- Presionar el aerosol e iniciar la inspiración que debe ser lenta y profunda, reteniendo el aire unos pocos segundos. Repetirla 2 veces más.
6-Si tiene indicado dos disparos del medicamento, esperar un minuto y repetir los pasos.

Corticoides: hoy se considera el asma como una enfermedad inflamatoria y los corticoides constituyen el mejor antiinflamatorio. Existen actualmente corticoides que actúan por vía inhalatoria directamente sobre los bronquios, que a las dosis habituales no pasan al resto del organismo, motivo por el cual no producen los efectos secundarios de los corticoides por vía general (oral e inyectable). En nuestro país contamos con la Beclometasona, Budesonida, Flunisolida y Fluticasona. Con estos medicamentos hoy son muy pocos los pacientes asmáticos que no pueden controlar sus síntomas de manera efectiva, permitiéndoles no presentar crisis. Existen sin embargo algunos pocos pacientes corticoideo-dependientes, que deben tomar continuamente corticoides por vía general. Estos pacientes requieren un control estricto del especialista para evitar los efectos secundarios de los corticoides. Los pacientes corticoideo-resistentes son aquellos que continúan con crisis, incluso con tratamiento con corticoides.
En aquellos casos en que deben administrarse corticoides por vía general (Oral e Inyectable) existen nuevos corticoides (Deflazacort) que producen menos efectos colaterales. siguen utilizándose con buenos resultados la Metilprednisona y la Betametasona.
De los corticoides inyectables hay unos de acción prolongada, y otros útiles en la crisis aguda, de acción rápida (Dexametasona e Hidrocortisona). Ambos deben ser indicados exclusivamente por el médico.

Manejo del asma por zonas: Se utilizan los colores del semáforo. Para el mismo se requieren mediciones periódicas del Flujo Pico, y el médico tratantes debe indicar qué medicamentos deben usarse en cada una de las zonas; no es aconsejable la automedicación. La zona verde, con valores de Flujo Pico entre el 80% y 100% de los valores habituales para el paciente, significa vía libre y que el asma se encuentra bajo control. La zona amarilla, con valores entre el 50% y el 80% señala precaución, y que es necesario ajustar la medicación indicada por el médico, para regresar a la zona anterior. Si esto no se consigue debe consultarse al médico. La zona roja con valores menores al 50% significa peligro-urgencia; el paciente suele tener fatiga marcada incluso en reposo, debiendo acudir urgentemente al médico o a un servicio de emergencia.

El Tratamiento de la crisis: debe ser precoz. Cuanto más rápidamente se haga, más fácilmente cederá la crisis y menor será la cantidad de medicamentos necesaria. Por ello ante la aparición de una crisis que no cede con dos disparos de un aerosol broncodilatador, repetidos a los 5 minutos, o con la medicación que su médico le haya indicado para esos casos, debe llamarlo para que le indique la medicación a tomar, y si no lo localiza acudir a un servicio de urgencia.

El moderno tratamiento del Asma permite asegurar a los pacientes una vida plena, sin limitaciones escolares, laborales ni deportivas.

¿Qué es el asma?



Definición

El asma es una enfermedad crónica que afecta a los bronquios. Los niños y adolescentes con asma tienen inflamada la capa interna de sus bronquios. Esta inflamación hace que los bronquios sean más sensibles a determinados estímulos, a los que llamamos desencadenantes del asma. Al ponerse en contacto con estos desencadenantes, los bronquios se estrechan y se inflaman más por lo que el aire entra con más dificultad.



¿Cuál es la causa del asma?


El asma tiene una base genética (ello explica que en una misma familia pueda haber varios asmáticos).Ese trastorno genético es el que hace que estos niños-adolescentes reaccionan de forma anómala ante determinados agentes (alergenos, deporte, virus, etc) e inflamen sus bronquios. Una vez inflamados los bronquios ante un nuevo contacto con dichos agentes o con otros, los bronquios se estrechen, desencadenando una crisis.






¿Es muy frecuente?


El asma es la enfermedad crónica más frecuente de la infancia y adolescencia.Se estima que afecta entre el 5 y el 12 % de todos los niños y adolescentes.Eso quiere decir que de cada 100 niños, 10 tienen asma. Para darnos cuenta de su importancia podemos usar otro ejemplo : un Pediatra que atienda a 1.000 niños, tendrá al menos 100 niños y adolescentes con asma




¿Se clasifica de alguna manera?


El asma se clasifica básicamente en: leve, moderado y grave. La mayor parte de los niños y adolescentes tienen asma leve o moderado, lo que hace que tengan periodos con síntomas y periodos sin síntomas. Cuando estando previamente bien, un niño o adolescente empieza con asma (se le estrechan los bronquios) hablamos de crisis asmática. Los niños con asma grave están con síntomas de forma casi permanente (es decir no tienen periodos intercríticos o asintomático).



¿Qué síntomas presenta? ¿se puede morir por asma?

Los cuatro síntomas principales del asma son : tos, pitos (sibilancias), fatiga y opresión en el pecho.No suelen aparecer todos a la vez, y en general el que más asociamos a asma es la fatiga con pitos (sibilancias), que nunca debe confundirse con el cansancio natural que se produce después de hacer deporte, jugar...Un ejemplo de niño o adolescente con una crisis de asma es aquel que respira con dificultad, le oímos SILBIDOS (a veces poniendo la oreja en su pecho), habla entrecortado y tose.Algunos padres tienen un aparato en casa que mide el aire que hay en los pulmones (medidor flujo), con lo que se obtienen datos muy fiables del grado de crisis que tiene el niño. Desgraciadamente el asma es una enfermedad que en determinadas circunstancias puede ocasionar la muerte. En NUESTRO PAÍS la mortalidad por asma en edad infantil es muy baja, pero en otros países esta es relativamente elevada. Existen factores de riesgo para morir por asma, como son haber tenido crisis previas graves, haber estado ingresado en UCI por asma en los meses anteriores, tener crisis de comienzo muy súbito y severo, tardanza en identificar los síntomas, rechazo a tomar las medicinas (por miedos...)


¿Se cura el asma?


Hoy por hoy no podemos hablar de curar el asma.
Además se sabe que una buena parte de los niños/adolescentes asmáticos, lo serán también de adultos. Lo que sí es posible es controlar la enfermedad, manteniendo a los niños/adolescentes sin síntomas y haciendo una vida completamente normal.Algunas teorías apuntan a que el grado de enfermedad que se tendrá de mayor dependerá del buen o mal control de ésta en la niñez. De ahí lo importante de tratar adecuadamente el asma en la infancia y adolescencia



¿Qué medidas deben tomarse para evitar las crisis?



Los siguientes consejos son útiles para minimizar las posibilidades de que un niño/adolescente asmático tenga una crisis:1.-Tomar SIEMPRE la medicación que se indique.Algunos trucos para no olvidarse es ponerla en un sitio que nos recuerde que hay que tomarla: en EL VELADOR para tomar las dosis de la mañana; encima de la mesita, junto al cepillo de dientes, encima de la televisión, etc. Te desaconsejamos guardarla en cajones o en sitios no visibles. Mantén siempre las debidas precauciones si tienes niños pequeños.2.-No fumar. En la casa de un niño/adolescente asmático no debe fumarse.3.-Seguir las normas de protección ambiental frente al polvo, polen, hongos y animales4.-Precaución con el uso de la calefacción, que en general genera sequedad ambiental, provoca catarros y favorece la aparición de crisis. Usar sistemas de humidificación del ambiente radiadores...)5.-Vacunarse de la gripe cada año.6.-Respecto al ejercicio :-si usa medicación preventiva, asegurarse que la tome.-realizar siempre precalentamiento, no comenzar con actividades intensas de principio-evitar cambios bruscos de temperatura (salir del gimnasio a la calle, y viceversa...)-una vez finalizada la actividad ducharse y cambiar de ropa-el acostumbramiento al ejercicio evitará, con el paso de los meses, nuevas crisis.





*) Para ampliar más información visite la siguiente página:













martes, 17 de marzo de 2009

Disfunción diastólica


Un latido cardíaco es una acción de bombeo en dos fases que toma aproximadamente un segundo. A medida que se va acumulando sangre en las cavidades superiores (las aurículas derecha e izquierda), el marcapasos natural del corazón (el nódulo sinoauricular o SA) envía una señal eléctrica que estimula la contracción de las aurículas.

Esta contracción impulsa la sangre a través de las válvulas tricúspide y mitral hacia las cavidades inferiores que se encuentran en reposo (los ventrículos derecho e izquierdo). Esta fase de la acción de bombeo (la más larga) se denomina diástole.
La segunda fase de la acción de bombeo comienza cuando los ventrículos están llenos de sangre. Las señales eléctricas generadas por el nódulo SA se propagan por una vía de conducción eléctrica a los ventrículos, estimulando su contracción. Esta fase se denomina sístole. Al cerrarse firmemente las válvulas tricúspide y mitral para impedir el retorno de sangre, se abren las válvulas pulmonar y aórtica. Al mismo tiempo que el ventrículo derecho impulsa sangre a los pulmones para oxigenarla, fluye sangre rica en oxígeno del ventrículo izquierdo a la aorta y de allí a otras partes del cuerpo.
Si la fase diastólica de la acción de bombeo en dos fases es anormal, esto se denomina «disfunción diastólica».
En algunas personas con insuficiencia cardíaca, los ventrículos no se relajan bien durante la diástole. Si los ventrículos no están relajados, la presión en su interior aumentará al tratar de entrar la sangre del siguiente latido. Esto puede incrementar la presión y el volumen de líquido en los vasos sanguíneos de los pulmones (lo que se denomina «congestión pulmonar») o en los vasos sanguíneos que regresan al corazón (lo que se denomina «congestión sistémica»).
La disfunción diastólica se produce con mayor frecuencia en quienes padecen de ciertos tipos de cardiomiopatía.